La mirada crítica. La responsabilidad social empresarial en Colombia

Guillermo Carvajalino, Director de la Fundación DIS

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se ha convertido en un concepto muy popular en la práctica empresarial. Proliferan foros, seminarios, cursos y articulos relacionados con el término. Sin embargo, la RSE aun no hace parte de la estrategia de los negocios, no permea las actividades cotidianas ni las acciones de mediano plazo, y apenas empieza a estar incorporada en la visión y la misión de largo plazo de algunas compañías.

Siguiendo la definición de la ISO 26000, instrumento que marcará una nueva tendencia, la RSE debe ser entendida como la responsabilidad de una empresa por los impactos que sus decisiones y actividades ocasionan en la sociedad y el medio ambiente, expresadas en un comportamiento ético y transparente que contribuya al desarrollo sostenible, considere las expectativas de sus grupos de interés, cumpla la legislación aplicable y vele por su integración a las prácticas del negocio.

Según esta definición, la RSE no es una actividad adicional de la empresa,  ni un conjunto de iniciativas aisladas para mejorar el bienestar de la comunidad. Deja claro que las motivaciones para desarrollar una estrategia de RSE no son éticas ni filantrópicas. La RSE es un componente de la estrategia de negocio, que genera valor al permitir la construcción de relaciones confiables y de mutuo beneficio con los grupos de interés

La responsabilidad social empresarial en ColombiaLa concepción filantrópica y asistencialista reduce la RSE a una estrategia de relacionamiento con las comunidades, que omite y minimiza las acciones necesarias para construir relaciones con los demás grupos de interés. Las compañías que han modificado su enfoque, entienden que una estrategia integral de RSE permite construir y desplegar acciones sostenibles hacia todos los grupos de interés, y generar valor compartido para todos, incluida la propia empresa. 

Las nuevas tendencias indican que un adecuado  relacionamiento con los grupos de interés es ingrediente clave para apalancar el logro de los objetivos empresariales. Alcanzar metas grandes y ambiciosas es una tarea que ninguna empresa puede hacer sola. Necesita del apoyo y compromiso de sus grupos de interés. Por ello es clave pensar de manera deliberada en construir relaciones de largo plazo y mutuo beneficio con estos grupos. Esto se traduce en comportamientos de apoyo de los grupos de interés que potencian el negocio. 

Otra tendencia asociada será la atención al concepto de reputación de la empresa. De acuerdo con el Reputation Institute, la  reputación corporativa es una representación perceptual de las acciones pasadas de la empresa y expectativas futuras que describen el atractivo general de la firma para sus grupos de interés clave, al compararla con sus principales rivales. En la actualidad la reputación corporativa es reconocida como un activo intangible de alto valor que actúa además como una ventaja competitiva sostenible. La reputación incrementa los beneficios del negocio, potencia el crecimiento y minimiza riesgos en situaciones de crisis.

La RSE será concebida, cada vez más, como un medio para asegurar la sostenibilidad de la empresa, entendida como “la capacidad de una empresa para generar valor de manera sostenida a sus accionistas y demás grupos de interés, a través de la gestión y análisis de riesgos y oportunidades en materia económica, social y ambiental”. La RSE será una estrategia transversal, que involucrará todas las áreas de la empresa, que tomará en consideración intereses y expectativas de grupos de interés, y establecerá objetivos de relacionamiento alineados con los objetivos del negocio. Al avanzar esta tendencia, la integración en toda la organización es entonces clave. Que esté integrada significa que haga parte de la estrategia, la cultura y los procesos